Deseos Materiales Satisfacción Temporal

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Es muy importante auto-evaluarse, y así considerar qué acciones se pueden realizar de 116_deseos materiales satisfaccion temporalmejor manera día a día. La búsqueda del placer material, de los deseos materiales, es el viciado principio acompañante del alma, desde el mismo momento de nacer, es algo presente en la mente de todos y se puede observar la influencia que tienen éstos deseos en el comportamiento de las personas.

El Bhagavad Gita, Escritura Sagrada con más de 5.000 años de antigüedad, menciona: “La felicidad que procede del contacto de los sentidos con sus objetos, al principio parece ser satisfactoria, pero al final parece ser veneno…”. Así, fácilmente se pasa de la alegría a la tristeza, de la satisfacción a la aflicción, de la diversión al tedio, de la fruición a la frustración, del agrado a la repugnancia, del apego al rechazo, del afecto a la aversión, del gozo al enojo, del gusto al asco, etc.

Muchos esfuerzos se hacen en la vida sin lograr una real satisfacción. Se obtienen bienes materiales, pero gran parte del engaño sigue. Puede ser considerada una lucha sin mayor esperanza: ¡Nada te hace pleno, ni complace tu corazón! Claro, intentas ‘cosas bonitas’, y te ilusionas pensando que esa es la esencia.

Esto es para pensar: ¿Por qué el ser humano es inconforme, aún con dinero? O, aunque lo ‘ponga a volar’, ¿por qué hasta con ‘su droga’ termina frustrado? ¿Por qué los placeres de este mundo al final afligen? Una mujer no puede complacerte, ni dos ni tres, y un hombre tampoco satisface a una mujer. Le puede dar seguridad, hijos, más aún así la frustración continúa. La razón es que éstas son satisfacciones temporales, ajenas al alma, que necesita satisfacciones eternas, completas, puras, como el amor al Señor Supremo.

El placer material no es positivo para nuestra alma, ¡Yo y mío! Mi carro, mi casa, mi droga, mi egoísmo. De ahí proviene, por ejemplo, el engañar a mujeres para disfrutar y luego abandonarlas, sin querer trabajar para nadie, debido al egoísmo que nos esclaviza.

La falta de amor, la búsqueda de la propia comodidad material e indiferencia con los demás, trae consigo aflicción. Debido a estos caprichos, muchos han sufrido maltratos, torturas y hasta muerte. Las personas rompen las relaciones de pareja, de hijos, de padres y de amigos, por fuerza de esa ilusión, y aunque desean estar juntos compartiendo, no pueden y se separan. Es muy difícil ser amigo de alguien si no sabemos cómo guiar, y la guía perfecta proviene de Dios mismo, de Sus enseñanzas y Sus representantes.
Debemos aceptar el vínculo de armonía con el Señor Supremo. Estás recibiendo todo de Dios, ¿Cómo no querer hacer nada para Él? Somos del todo dependientes y mantenidos por Él; por el aire, el agua, la tierra, las propias capacidades. No reconocerlo es la descalificación causada por una ilusión. Para salir de esta ilusión debes humildemente reconocer tu posición, entrar al campo del amor espiritual, la realización de la Verdad, dejar la idea de que eres el cuerpo e ir hacia el centro real. Comienza a orar, junto con quienes también están yendo hacia ese camino.

En el campo práctico del amor espiritual, se debe comprender el verdadero centro y servirlo. ¿Cuál es este centro? Es donde se genera toda la energía, donde tienes tu relación original de amor, donde todos nos sentimos en armonía. Ese centro es la Verdad, es con Dios. Al comprenderlo, paulatinamente, se deja la indiferencia hacia los demás y se produce un acercamiento basado en el deseo de ayudar, de recibir ayuda, y de trabajar juntos.

El mejor remedio para nuestras almas es el deseo amoroso de complacer al Señor; procurando la felicidad de los demás, haciéndonos útil en sus vidas. Debemos esforzarnos en crear relaciones que son de corazón a corazón con los demás, verlos como nuestros hermanos, ya que todos somos hijos del mismo Padre. Una conciencia así brindará plenitud al ser, a tu vida; y de forma natural surgirá el deseo de ser un instrumento del amor de Dios.

‘El principio de los deseos materiales es la enfermedad, mientras que el principio del amor es la medicina’. Al comprenderlo, la vida tiene un nuevo significado, que permite que todo esté más pleno y en armonía con el entorno. Es natural, surge del corazón, donde está el amor. Es nuestra naturaleza servir a Dios, pero en lugar de amar al Señor, queremos ser amados; enseñorearnos encima de los demás y exigimos que nos sirvan.

El amor verdadero dirige hacia la guía espiritual, hacia quienes sirven y enseñan cómo servir a la humanidad, porque ellos, no quieren nada para un fin personal, pues están completamente satisfechos con que trabajemos por el bienestar de todos. Los devotos de Dios viven muy bien y tranquilos, porque saben que Él los cuida. No buscan satisfacciones temporales sino satisfacciones eternas del alma, además del complemento perfecto que es el amor por Dios. Así, cuando tú tienes amor por los demás, te quieres sacrificar por ellos, pero cuando piensas en tí, sólo te sacrificas por tus caprichos y sacrificas a los demás.

Programas activistas, la Colección Sabiduría Védica, música divina, el canto de los Santos Nombres del Señor, despiertan la conciencia. Así, por el mensaje del amor te sacrificas para Él y para la humanidad, lo más hermoso que pueda existir, siendo plenamente feliz. Mientras que, sacrificarse por el propio ego no ayuda en el desarrollo de una visión para servir a los demás.

Si uno tiene el deseo sincero de cambiar, debe orar:

“Mi querido Señor, Tú eres lo más maravilloso. Tú eres el Infinito encantador de las entidades vivientes; estoy cautivado por Tí. Te pido perdón por los errores cometidos; por mi apatía en servirte, por mis malas acciones, por mis insatisfacciones con los demás, sólo para mostrar que yo era lo más importante. ¡Ahora veo que todo eso fue mi gran error!”. Este mensaje de empatía, ésta oración se extiende a todos, por lo tanto, por favor no ofendas ni propicies crueldad hacia ninguna entidad viviente.

Estimado lector, hoy te pido con todo mi corazón, que pongas a Dios en el centro de tu vida y que lo aceptes. El Señor del corazón es Dios, ‘Istha’, porque Él te mantiene, te ha creado, y da amor a todos. Siendo el Señor de cada alma, Él se merece todo, tu afecto, tu meditación y que te consagres como un instrumento de Su servicio y de Su Amor. Que selecciones buena compañía, en pos de la meta trascendental, el amor genuino al Señor Supremo, quien lo anidó en tu corazón.

Srila Prabhupada (maestro espiritual quien trajo a Occidente el conocimiento védico) enseñó un proceso espiritual, en el cual la no violencia es automática. El primer paso, es ser vegetariano, dejar la ofensiva matanza de los animales. Si eres estricto en el amor, pero desprecias sus vidas, y los matas, comes, o vendes, no puedes hablar de amor.

Ahí empieza la mística, la espiritualidad, estando dispuestos a servir. Ten en claro que, gran parte de lo bueno de este mundo lo ha hecho gente espiritual, y gente amable que ha tratado de llevar el mensaje amoroso de Dios.

Fuente: Colección Sabiduría Védica
Autor: Swami B.A. Paramadvaiti