Riqueza y Pobreza

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La problemática de la riqueza y de la pobreza, es algo que ocupa gran parte del tiempo de 127_riqueza y pobrezalas personas, aunque en cierta forma, esto de ‘la riqueza es un tópico muy pobre’. La mayoría quiere tener más de lo suficiente; mucha gente desea de todo para derrochar y gozar irresistiblemente pero olvida, para su clara comprensión, la Ley del Karma.

El mundo material es regido por las leyes de causa y efecto, las cuales generalmente se tienden a olvidar; sin embargo, las condiciones que se afrontan día a día, son manifestaciones del karma pasado. El actual estrato socio-económico de una persona, tiene relación con su karma. Ser rico o pobre en el ámbito material es síntoma de una vida equivocada, pues la fortuna y riqueza verdaderas consisten en mucha paz interna y un gran deseo de ayudar a los demás. Eso es riqueza estable y se funda en el punto de vista de la espiritualidad. Un importante guía espiritual llamado B.R. Sridhar Goswami proveniente de India enseña que : “Anhelar la rendición es nuestra riqueza”.

Lo cierto, es que hasta el más ‘rico’ puede ser muy pobre hasta la miseria, si no tiene una visión clara de la vida, si no tiene entusiasmo, si no ha entendido que es eterno. ¿Qué clase de riqueza tendrán esas personas, que simplemente viven divirtiéndose, buscando placeres pero temerosos por el hecho de que van a morir, perder su salud, el cuerpo y otras cosas más?

La verdad es que las condiciones materiales en este mundo son solamente indicadores de diversos grados karmáticos, diferentes etapas de evaluación de nuestras actividades pasadas. Así, en esta vida se recompensan con sufrimientos las acciones equivocadas, egoístas o de mala intención, que hayamos realizado anteriormente, llevando a entender que el abuso de la riqueza trae un karma terrible, pues el que desperdicia algo hermoso, no es merecedor de una vida afortunada o de riqueza

Una comprensión sabia y amplia de nuestra vida nos llevará a entender que la riqueza y pobreza son etapas de aprendizaje. Hay distintos niveles de esto, como la gran riqueza de vivir en el campo, renunciando a las comodidades de la ciudad. En particular, la vida campestre se puede vivir muy feliz, incluso sin electricidad y sin tantas comodidades, levantándose muy temprano para sentir la cercanía de la tierra, los animales y las plantas. Para vivir en este ambiente de tranquilidad, para tener la experiencia de este tipo de riqueza es que los invitamos a nuestras fincas ecológicas, en las que animamos a las personas a ser voluntarios, o a venir como turistas, para así apreciar de mejor manera el contacto con la ecología y la madre tierra. Visita: http://ecoyogavillages.org

Contrario a lo que se vive en las grandes ciudades donde, por ejemplo, no se puede ver el cielo de noche a causa de las incontables luces artificiales que opacan el brillo natural de las estrellas, que son uno de los más bellos regalos de Dios. Por otro lado, ¿qué es pobreza? Una persona puede tener fama, mucha opulencia y facilidades materiales, pero a su vez vivir ansiosa y triste, pues es tan rica que algunos la quieren secuestrar, otros le vienen con propuestas sexuales para después hacerla responsable de sus conductas desenfrenadas, y tantos otros la envidian, y no quieren compartir con esta persona, sobretodo si es engreída y cree que por tener más vale más.

La riqueza de este mundo genera muchos problemas y una vida angustiante que obliga a sus dueños a vivir rodeados de guardaespaldas, perros de protección amaestrados, normas de seguridad, armas, etc., que momentáneamente la hacen sentir orgullosa por los extremos cuidados y atenciones de persona “muy importante”, pero que finalmente la dejan como en una cárcel, donde también se está rodeado de guardaespaldas armados y perros adiestrados para evitar que alguien escape.

Así, ésta condición contradictoria nos hace pensar, una y otra vez, ¿qué es realmente riqueza y pobreza? La verdad es que, en cualquiera de los casos, debemos buscar la riqueza espiritual y definitivamente ir más allá del concepto corporal, condenados a envejecer, enfermar y morir. Ir más allá del mundo lleno de la desleal competencia por lo recursos económicos, y donde siempre amenazan la corrupción y el engaño.

Hay quienes experimentan condiciones miserables muy difíciles de imaginar. Por ejemplo, uno de los hombres más ricos de los Estados Unidos: en un video-conferencia estaba encerrado en una cápsula o jaula de control bacteriológico, para que ningún microbio, insecto o germen llegara a él; todo debía inicialmente ser tratado, eliminando toda posible causa de problemas. Entonces, le preguntaron:

-Señor ¿Está usted feliz?- ¡No!, -dijo-, ¡me siento lo más miserable que se pueda imaginar! ¡Estoy completamente angustiado y temeroso de que algún germen me pueda ocasionar la muerte!

Además, vemos que el hombre común también pasa por alto que, de igual modo o de cualquier manera, algún día se va a morir, lo cual es una de las cosas más claras luego de nacer. Cuando decides establecerte en el plano material de inmediato te acosa la angustia por lo tangible. Caes en el mundo del cálculo, donde siempre se está ocupado en tratar de ser feliz acumulando cosas materiales, lo que jamás significará alcanzar la riqueza, sino todo lo contrario, problemas y apegos dañinos.

Apego y sufrimiento van de la mano. Cuanto más apegado estás a las cosas, mayor sufrimiento experimentarás. Por lo tanto, tienes que intentar no crear un apego a lo material que afecte tu vida espiritual, y grabar muy claro en tu mente, que riqueza y pobreza son temas para reflexionar y rápidamente llegar a concluir que todo se debe ofrecer al Señor Supremo. Que si tienes algún tipo de recurso económico extraordinario, más de lo que se necesita para mantener cuerpo y alma juntos, se debe utilizar para Él, sin ninguna duda.

Así que, ¡haz algo para Dios!. ¡Ten inventiva y decisión en esto! Aprende a vivir bajo la guía de un Maestro Espiritual y siguiendo los parámetros de la Verdad enfoca tus mejores esfuerzos a la beneficencia absoluta de todos los seres, sin discriminación. De la mejor forma, utiliza lo que tengas para hacer feliz a los demás, y eso te traerá riqueza, hasta riqueza material, que deberás manejar para el servicio a Dios.

En el proceso ve deponiendo los planes mundanos, pues de lo contrario no recibirás fortuna espiritual. Y si quieres tener dinero y poder, no vas a obtener paz y amor en el mundo espiritual porque todavía no lo has añorado y enfocado realmente dentro de tu ser. Pero si tú quieres tener lo hermoso, lo místico y eterno, lo puedes tener sólo tratando de servir a esta causa divina mística que impregna todo incluyendo nuestro propio corazón.

Fuente: Colección Sabiduría Védica
Autor: Swami B.A. Paramadvaiti